Se desconoce cuánto dinero se lleva del país Minera Alumbrera. Mientras que dos causas penales contra la empresa Minera Alumbrera (una por contaminación y otra por una multimillonaria evasión) se tramitan sin avances sustanciales en la Justicia Federal de Tucumán, la compañía de capitales extranjeros reportó en 2010 ganancias por la extracción de minerales por la friolera de 1.590 millones de dólares. Según un informe oficial recientemente difundido, Minera Alumbrera, que explota el Yacimiento Bajo la Alumbrera, en el departamento Belén, en la vecina provincia de Catamarca, extrajo y se llevó del país oro, cobre y otros metales de alto valor económico por un monto global de 1.590 millones de dólares, es decir unos 6.390 millones de pesos. De acuerdo al mismo informe, ese nivel de exportación que registró la empresa implicó un incremento de 20 % respecto del año anterior y el acumulado 1999-2010 suma unos 10.962 millones de dólares o sea 43.848 millones de pesos. Sin embargo, esas cifras son insignificantes si se las compara con los 40.000 millones de dólares que, de acuerdo a una demanda penal presentada hace más de un año por dos geólogos tucumanos, se habría llevado Minera Alumbrera en los últimos tiempos (ver "Investigación estancada"). En el informe oficial, se aclaró que este crecimiento respecto de 2009 es producto sólo de la suba de precios de estas commodities, ya que las cantidades exportadas disminuyeron 2,4 por ciento para el concentrado de cobre, 22,3 por ciento, para el oro doré y 4,4 por ciento, para el molibdeno. Según el mismo documento, la composición de los envíos al exterior es de: 95,5 por ciento concentrado de cobre y oro, mientras que 3,5 por ciento es oro doré y el 1,1 por ciento restante molibdeno. El valor de las exportaciones del proyecto Alumbrera para 2010 significa 2,3 por ciento de las exportaciones totales del país, 10,5 por ciento de las exportaciones de productos primarios y 35 por ciento de las exportaciones del sector minero. Según la empresa, en 2010, el proyecto minero aportó a la economía argentina ingresos por un total de 3.916 millones de pesos, en concepto de pago de impuestos, regalías, salarios, aportes a la seguridad social, compra de insumos y servicios nacionales, entre otros. No obstante, es oportuno aclarar que a diferencia de las exportaciones normales, que le generan al país importantes ingresos, en el caso de esta compañía se ve beneficiada por el Decreto 753/2004, según el cual las mineras no están obligadas a ingresar al circuito financiero argentino los dólares producidos por la venta al exterior de lo extraído en territorio argentino. Investigación estancada Hace 15 meses fue presentada ante la Justicia Federal de Tucumán una denuncia sobre un ocultamiento de ganancias por más de 40.000 millones de dólares por parte de la firma Minera Alumbrera, en perjuicio del Estado nacional y de sus socios del Yacimiento Minero Aguas de Dionisio-YMAD (constituido por la Universidad Nacional de Tucumán y el Gobierno de Catamarca). Sin embargo, la causa, que está en manos del titular del Juzgado Federal Número I, Daniel Bejas, sigue paralizada y no hubo un avance significativo en la investigación. La demanda fue promovida por los geólogos tucumanos Guillermo Amilcar Vergara y Miguel Gianfrancisco, quienes mediante la realización de un estudio sobre metalogénesis llegaron a comprobar que Minera Alumbrera solamente declara, para su tributación, la exportación de oro, cobre y molibdeno, pero omite informar sobre la extracción y venta al exterior de importantes cantidades de una lista de casi 50 minerales de alto valor económico, entre ellos: escandio, titanio, cromo, cobalto, cesio y uranio. De acuerdo a la demanda de los profesionales, con la exportación no declarada de esos metales se estaría consumando una evasión de más 8.000 millones de dólares por año. Para llegar a esa cifra, los licenciados Vergara y Gianfrancisco realizaron un cálculo sobre las cantidades vendidas al exterior, el precio en dólares por gramo de cada uno de los mencionados minerales y el tributo que deberían haber ingresado al Estado Nacional, a Catamarca y al YMAD. En su planteo, los geólogos recordaron que el Código de Minería de la Nación establece que los primeros cinco años la firma minera estaba libre de impuestos, por lo que la evasión impositiva real estimada abarca, hasta comienzos de 2010, (que es cuando se concretó la demanda) siete años. A partir de dichas consideración, el monto del fraude-evasión ascendería a más de 40.000 millones de dólares. La causa por contaminación Paralelamente a esa causa, en la Justicia Federal de Tucumán se investiga otra demanda contra Minera Alumbrera, que fue iniciada hace 13 años, por contaminación ambiental. La demanda fue planteada por el ex titular de Medio Ambiente de la Provincia, Juan Antonio González, junto a un grupo de organizaciones ecologistas y a la concejal de las Termas de Río Hondo Anita Loto, que acusaron a la firma de envenenar las aguas del canal DP2, que está ubicado en territorio tucumano y desemboca en el río Salí, que a su vez vuelca sus aguas en el dique El Frontal. Por estos hechos, estuvo procesado el vicepresidente de la minera, Julián Rooney, luego de que en mayo de 2008 la Cámara Federal de Apelaciones lo considerara supuesto autor responsable del delito de contaminación peligrosa para la salud, previsto por el artículo 55 de la Ley Nº 24.051 (Residuos Peligrosos). En septiembre de 2009, la Cámara de Casación Penal declaró la nulidad del procesamiento. Sin embargo, Rooney sigue como imputado en la causa por violación a la citada norma. El último movimiento importante en la causa se produjo hace unos días, cuando el titular del Juzgado Federal II, Mario Racedo, ordenó realizar nuevos estudios sobre el grado de contaminación actual del canal DP2, designando para esa tarea a tres ingenieros de la facultad de Ciencias Exactas de la UNT. Los querellantes expresaron su total disconformidad con esta medida, aduciendo, por un lado, que al ser la UNT socia de Minera Alumbrera en el YMAD la elección de peritos pertenecientes a esa casa de altos estudios no garantiza la imparcialidad necesaria para establecer si la firma minera sigue envenenando el agua. Por otro lado, plantearon que, después de 13 años de iniciada la causa, ya hay pruebas suficientes que constatan el daño ambiental ocasionado por la compañía minera.
Aspectos de la Globalizacion
La globalización es la externalización del capital. En la visión económica, el costo de los factores dentro de un mismo mercado es lo que determina las condiciones reales de la competencia. Hoy en un mundo donde los 6.300 millones de habitantes, hay alrededor de 3000 personas que ganan 1 dólar por día, se ha generado una oferta de mano de obra barata y una masa de trabajo sin precedentes.
Ese escenario ha estimulado un proceso creciente de externalización de costos en la economía en virtud del cual las empresas del norte están desplazando parte de su producción al sur, donde tienen costos de producción infinitamente inferiores.
Esos capitales recorren el mundo buscando máxima rentabilidad en países que flexibilicen o eliminen las condiciones de contratación de personal, donde no haya controles ambientales, donde no haya sindicatos, o exista un bajo nivel de defensas sociales.
En los últimos 5 años se ha verificado un colosal desplazamiento de capitales del Norte al Sur, que se ha orientado hacia países con mano de obra semi-esclava generando un nuevo fenómeno de dumping social. En ese período, por ejemplo, China ha recibido 22 veces más inversiones que Brasil, lo que muestra el tipo de preferencias que mueven a los capitales. China ha sido, también, destinataria de capitales japoneses vinculados a la industria automotriz. Esta industria trasladó el 37% de su producción fuera de Japón, para poder enfrentar las exigencias de la competitividad internacional.
Industrias norteamericanas como la fábrica de zapatillas Nike ha hecho lo mismo. Nike cerró todas sus plantas en EE.UU y se estableció en Hong Kong, Taiwan, Corea del Sur, China, Vietnam, Indonesia y Bangladesh.
Tomemos el caso de Indonesia, citado en una reciente conferencia de Roberto Savio en Buenos Aires. En Indonesia, Nike tiene 5.000 obreros que contrata a través de intermediarios sus coreanos, a razón de 2,10 dólares diarios. Cada par de zapatillas Nike producido en Indonesia tiene un costo unitario de 7.65 dólares que se descompone en 5,15 dólares de materia prima y 2,60 dólares de costo laboral.
Hace poco se generó un debate público porque el 1 de abril de 1996 debía entrar en vigencia una ley que aumentaba el salario diario de 2,10 dólares a 2,37 dólares.
Es decir un aumento de 27 centavos de dólar al día.
El Ministerio de Industria y Comercio se opuso al aumento alegando que el mismo colocaba a Indonesia fuera del mercado con respecto a China, India y Vietnam, donde el salario mínimo es aún más bajo.
El mismo Ministro reconoce que el salario de 2,10 dólares sólo provee el 93% de la subsistencia en términos alimentarios y de necesidades básica.
Por su parte, Nike vende el par de zapatillas en el mercado occidental a un precio promedio entre 70 y 135 dólares. La diferencia entre el precio de costo 7,65 dólares y el precio de venta 70/135 es significativa. Pero la empresa afirma que, actualmente, los costos de producción no pueden exceder del 10% porque los gastos de publicidad y distribución se llevan el otro 90%. Citan como ejemplo el contrato que hicieron con el basquetbolista Michel Jordan por 20 millones de dólares al año, por el cual la estrella usa y publicita las zapatillas Nike.
Vale decir que el señor Michel Jordan se lleva 20 millones de dólares, mientras los 5.000 trabajadores de Nike en Indonesia reciben en un año 12,5 millones de dólares.
Esto nos lleva a considerar cómo juega en el escenario de la globalización el papel del consumismo.
The Economist señala que en 1989 (última cifra confiable que puede haberse incrementado en 40%), los gastos de publicidad ascendieron a 240.000 millones de dólares y los gastos en promoción a 380.000 millones. Es decir que, en ese año, se gastaron 620.000 millones de dólares para empujar a la gente a consumir. Ello arroja un promedio de 120 dólares por persona el que, comparado con los 207 dólares per cápita invertidos en educación y los 145 dólares en salud, demuestra que la compulsión a consumir representa el 60% con relación a la educación y el 80% en relación a la salud.
Para ilustrar la factura histórica entre producción, espacio nacional y consumo, es interesante señalar el caso de Custom Foot una cadena de zapaterías que acaba de abrir en Estados Unidos. No se trata de una fábrica sino de una tienda electrónica en cuyas pantallas se encuentran un menú de 190 modelos femeninos y 130 masculinos. El cliente asienta su pie derecho sobre un scanner que toma las medidas milimétricas del mismo, luego hace lo propio con el izquierdo ya que nadie tiene ambos pies iguales, y estos moldes se envían por vía electrónica a una fábrica que nadie sabe dónde está. Lo único que se dice es que las manufacturas están en “Italy and other countries”. El ciclo se cierra cuando 10 días después, los zapatos seleccionados se entregan en el domicilio del consumidor donde quiera que esté. Estos zapatos cuestan 150 dólares, cuando en Estados Unidos un par de zapatos a medida cuesta 500 dólares.
¿Quién produce esos zapatos? ¿Cuál es el tipo de relación que existe entre una sociedad nacional, en un espacio preciso, con esas nuevas formas de producción y consumo?
Cuando la producción se disocia del espacio nacional y el ciudadano cede su lugar al consumidor en este mundo abstracto de la globalización se desdibuja una de las referencias fundamentales de los últimos 150 años de historia: la idea de responsabilidad social.
Nadie cualquiera fuese su ideología política admitía que la pobreza era un fenómeno inmanente o irremediable. Todos pensábamos que alguna vez los pobres entrarían en la sociedad de consumo. No sospechábamos que esas nuevas formas de producción y consumo, generarían una brecha tan brutal de expectativas y de ingresos.
Fuente: Revista Geopolítica Año 1999